La cena
El duelo de los ángeles habla del tedio y lo sublime. Juan había llegado al tedio. Lo sublime lo dejaba para los demás. Nunca supo cuando lo supo, solo lo sabía. Estaba seguro de saberlo. Era como ese lenguaje de los quiteños; aprendió a hablar en señas desde el principio. El principito . Es una imagen recurrente, esa que Squatol Jones identificaba con los heresiarcas. Ella trataba de explicarle la vida y él intentaba hacerle comprender que ya la conocía. - Siempre tan tú. Y ahora me vas a explicar que son los heresiarcas, supongo. - No. En una de las noches en las que Rocío permaneció donde Graciela pude ver su frustración ante tanto té. Graciela me pidió un mapa para ir. ¿Quién pide un mapa para ir a La Mariscal? Ahí dejé todos mis despojos. Viví en edificios en los que los guardias me confundían con Nerón. Lo único que les interesaba es mi canto. Quo vadis? Pues no lo sé. Me mudé con la ...