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El asesinato del loro

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  El nepente es una planta trepadora de hojas muy carnosas de flores pequeñas, agrupadas en inflorescencias terminales; contienen un líquido azucarado, provisto de enzimas digestivos; es una bebida que los dioses usaban para curarse las heridas y los dolores porque producía olvido. Los recuerdos eran intrascendentes, la característica de los dioses. El olvido. <<Cuando dios por fin se arrepintió –demasiado tarde- de haber creado el género humano y, asustado por los efectos de su frivolidad, decidió ahogar las malogradas efigies hechas a su imagen y semejanza, consideró, como es sabido, que Noé era el único personaje digno de ser salvado>>. Leszek Kołakowski pensó que Dios había cometido una imprudencia y una injusticia con esa decisión, porque bien sabía que si una pareja sobrevivía sobre la Tierra podría cometer los mismos errores y una injusticia porque ¿qué culpa tienen los pobres animalitos para juzgarlos con la misma vara y echarlos al olvido y a las aguas? Juan ...

El interludio

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  Las nuevas variantes de coronavirus, más contagiosas que el original de la pandemia, aparecen en distintas partes del mundo.   Los científicos estudian estas mutaciones para entender exactamente qué riesgo suponen. Los reclutadores de empleo usan la inteligencia artificial, pero esta tecnología se ha refinado. La demanda ha aumentado fuertemente desde la pandemia. El 70% de las personas que acuden a los odontólogos asisten con problemas de bruxismo, por el impacto del encierro, el estrés y la ansiedad producto de la pandemia del Covid-19. La música es procesada mediante redes neuronales que implican áreas de procesamiento auditivo y motor. Sobre su escritorio estaba un libro de Michel Foucault que proponía una lectura de Kant. Había llegado la hora de dormir y sus ojos permanecían abiertos como dos platos. Pensó en las promesas incumplidas, en ese cuadro de Borges que nunca llegó a su pared porque Jorge Larco había muerto, en el regalo que no acaba nunca. Detuvo el auto y ...

Los rieles del tren

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  Cuando abrió los ojos, Liz correteaba por el cuarto para avisarle que ya estaba despierta. Ya había amanecido y el desayuno estaba listo. Juan siempre había desayunado un café y un jugo de naranja. El olor de la naranja cuando es abierta en las mañanas; el olor cítrico le despertaba emociones difíciles de describir, todas relacionadas con su niñez, con ese riachuelo donde una pangora jugaba a aparecer y desaparecer. La naranja siempre sería parte de su vida. La naranja de Echeandía, de esa casa de madera que crujía al subir los escalones, de esa cocina de leña con un largo mesón donde toda su familia creció. Desde la finca había un estrecho camino por el que se bajaba al río, unas aguas agrestes. Desde ahí comenzó a contemplar el amanecer, el correr sin sentido de las aguas en un solo sentido. Heráclito había comprendido el secreto de la vida, de pie en medio de un río. Su mamá despertaba muy temprano para ordeñar la leche del desayuno y los quesos hechos con la nata. Los desay...

La estación de tren de Hamburgo

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  <<¿Y por qué Juan? Ya prometí que este año no sería pendeja, voy a ser otra. ¿Qué hora es? Es tardísimo. Mi mama no me deja llegar más allá de las diez de la noche. Sí ya sé tengo veintisiete años. Eso no quita que debo ser responsable. Mi primer ex era bastante tóxico. Una vez nos íbamos a ver para ir a su casa. Yo me puse linda. Me duché Juan. Me duché. Me puse un vestido lindo. Yo en ese tiempo ya era modelo y algunos comerciales me dejaban platica. Y al desgraciado le tenía que pagar hasta el pasaje del bus. Bueno, ese día me vi frente al espejo con ese vestido acampanadito y me dije estás linda. Eres preciosa. Pero no tenía para el taxi, él vivía al otro extremo de la ciudad, en Carapungo Juan. ¿Se imagina lo que es el viaje de irse de Sangolquí a Carapungo? Fue más fácil el viaje que hicimos a Montañita cuando le sacaron cien dólares porque yo estaba manejando y no tenía licencia y usted pensando en pendejadas como que no tenía espejo retrovisor. Ese viaje a Montañita...

Los toros y los osos

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  Wall Street fue el gran ícono de la literatura del siglo XX, con James Joyce primero y su cuaderno de notas de las deudas adquiridas, así como la lista de compras del mercado. Conocía a la perfección cuánto debía y cuándo debía huir. Toda la literatura anglosajona cambió con la irrupción de Joyce. El detalle era el que contaba, las alegorías quedaban para Chesterton. Luego llegaría Tom Wolfe y su hoguera de las vanidades. << Darling , la nueva literatura está en los informes financieros de Goldman Sachs, Credit Suisse, en el oso y el toro de Wall Street>>, le dijo mientras cabeceaba una siesta en el sofá después de haberse agotado un porro. Eran los tiempos en los que escribía El demonio de Laplace , la historia del determinismo más absurdo de la historia de la humanidad. La idea de que a la humanidad solo le falta el conocimiento para ser Dios. La falta de conocimiento nos vuelve humanos, sensibles, pueriles, creyentes en el amor, la Navidad, Santa Claus y los dien...

La simulación

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z  Cuando despertó todavía estaba ebrio. Por alguna extraña razón recordó a unos salvadoreños a quienes conoció en República Dominicana. Todos los días vestían con una camiseta que en lenguaje ecuatoriano significaría algo así como evite el chuchaqui, manténgase borracho. Ya amanecía. Alguna vez dejó a Isabel dormida, mientras iba a una cita cerca de la Foch. A ella le dijo que no podían ir a su departamento porque un amigo había llegado de visita y dormía su borrachera en la alfombra. Eran como las diez de la mañana y pidió un Campari soda. <<Por acá me parece que hay un hostal>>, le dijo. Era un laberinto de escaleras y puertas, hasta llegar a una habitación con un televisor empotrado en la pared. <<Alguna vez te has enamorado>>, le preguntó él. <<Nunca>>, dijo ella. Vivía cerca de la Universidad Central, donde alguna vez vivió Isabel. Por su ventana se veía un hostal que funcionaba como motel. Una madrugada había visto entrar a una mujer vesti...

La simulación del vacío

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  Problema del papel del padre en el masoquismo. Papel del padre en el sadismo y en Sade. Anulación del padre en el masoquismo y Masoch. La serie de las tres mujeres y el triunfo de la madre oral: la madre buena. El tercero y el contrato alucinatorio del padre. El contrato y la anulación. La primera interpretación de Freud: la vuelta contra el yo y los otros factores. Insuficiencia de la fórmula <<sadismo vuelto contra el yo. La segunda interpretación y el problema de la <<desintrincación>>. Era domingo y desayunaba después de haber cicleado como dos horas en el parque La Carolina. Su desayuno era un Campari soda y un croissant. Por la avenida Eloy Alfaro pasaban decenas de conductores estresados, con la mano pegada en el pito del auto. Aceleraban con la idea de llegar a ninguna parte. A sus rutinas del acostarse, desayunar, almorzar, cenar y dormir y en los intervalos fingir una vida. Cerró el libro de Gilles Deleuze, donde se resumía lo frío y lo cruel. El sol...